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La etapa sube/baja.

Lunes, enero 14th, 2013

No hay otra etapa en la vida de nuestros hijos tan letal para nuestra espalda como cuando aprenden a andar. Ese periodo de tiempo en el que la nueva capacidad les fascina en la misma medida que les agota, cuando no están en brazos más que un ratito en el que se van revolviendo para poder verlo todo.

Podríamos pensar que los ratos son tan cortos que nos puede compensar llevarle sólo en brazos y olvidarnos de cualquier portabebé, pero un par de días porteando en brazos nos harán cambiar de opinión, así que he pensado en ahorraos ese dolor de espalda y darle un repaso a qué podemos esperar de cada portabebé en esta situación.

La reina indiscutible para este periodo es la bandolera, su sencillo modo de ajuste, la rapidez con la que nos la podemos intercambiar con otro porteador y la amplitud visual que proporcionan al niño hacen que sea sencillamente perfecta. Lo negativo es que si el peque se cansa de verdad o se duerme, al ser un portabebé que carga el peso sobre un solo hombro hace que resulte incómoda al cabo de un rato, sobre todo si nuestro cangurín tiene un peso importante. Y aquí una mención especial a las bandoleras de malla, como el Suppori y el Tonga, que nos caben en cualquier bolsillo cuando no los estamos usando, aunque el soporte que ofrecen no es comparable al de una bandolera de anillas. Los pouch también son fáciles de poner y quitar, quedando reducidos a la mínima expresión cuando no se usan.

fulares portabebes bandolera anillas storchenwiege

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Los fulares tejidos también son muy versátiles en esta etapa. Yo me decantaría por nudos rápidos que dominemos porque tendremos que anudar y desanudar varias veces en poco tiempo, y si tardamos en hacer el nudo el paseo se nos puede hacer eterno. Lo mejor del fular en esta situación es que una talla larga nos permitirá hacer nudos simples pero también nudos largos si necesitamos portear un rato más largo. La solución intermedia de un nudo con preanudado nos servirá solamente si nuestro peque es un peso ligero o si no vamos a estar mucho rato, ya que el ajuste que se hace al preanudar no es tan efectivo. Lo peor es que cuando el niño está descubriendo mundo ocupan bastante y en épocas calurosas nos puede resultar incómodo llevarlos enrollados sobre el cuerpo.

fular lenny lamb fulares portabebes

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Los portabebés de tipo asiático, como meitais o podaegis también resultan muy cómodos en esta etapa por su rapidez en el ajuste, además suelen servir para diferentes tipos de tallas. Además cuando no los necesitamos se doblan muy fácilmente y son cómodos para guardar en un bolso.

fulares portabebes meitai hoppediz hoptye

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Las mochilas ergonómicas también son estupendas para poner y quitar en un pispas. Además tienen la inmensa, increíble y grandiosa ventaja que es un portabebés al que los padres no le tienen “miedo”, quizá porque como se ven mucho por la calle (aunque no todas ergonómicas, lamentablemente) y las tenemos por más cotidianas. Por otra parte son grandes para guardarlas cuando el niño camina, aunque la mayoría nos dan la opción de mantenerlas en la cadera.

fulares portabebes mochila boba carrier

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Después de todo esto espero que tu etapa “sube y baja” sea más llevadera, y si tienes algún truco que quieras compartir con nosotros, recuerda que puedes escribirnos en este mismo blog o a través de Facebook o Twitter.
¡Feliz porteo!

¿Por qué usar un portabebé si ya tengo un buen carrito?

Jueves, marzo 10th, 2011

Muchas de las personas a las que les hablamos de los portabebés, ya sean fulares, bandoleras, mei tais o mochilas ergonómicas nos dicen, “ya, si está muy bien, pero es que yo ya tengo un carrito para mi bebé”, pero una cosa no quita la otra.

El uso de un portabebé ergonómico no sustituye al de un carrito ni al revés, es perfectamente compatible utilizar ambos. Muchas veces con los avances, los diseños o incluso la publicidad nos cerramos en el uso de un carrito y haciendo esto nos limitamos nuestras posibilidades de disfrute.

Voy a poner unos ejemplos para que veais la compatibilidad de ambos.

- Vas de viaje y llevas tu carrito, de pronto desde el coche, veis un pueblo precioso de estilo medieval con un montón de cuestas y millones de escaleras y un antiquísimo suelo empedrado. Os miráis y decís buf, y vamos a parar con el carrito por estas calles…. Es el momento ideal para usar un portabebé en lugar de pasar de largo y perderos la oportunidad de conocer un sitio precioso.

- Quedas a comer con unos amigos o acudes a un evento familiar en el que vais a un restaurante, tu bebé se va a echar la siesta y en el capazo se encuentra la mar de agusto, si solo tuvieras un portabebé tendrías que comer con tu bebé encima que a lo mejor no es lo que más os apetece ni a ti, ni a tu bebé, que dormido en el carrito con la capota echada está mas alejado de los ruidos de platos y cubiertos.

- Tenemos dos hijos que se llevan entre sí en torno a los 15 ó 20 meses. El mayor, si anda es muy poquito así que para poder llevar a dos en un carrito tienes que buscar un carro gigante o gemelar que dificilmente cabe en muchos ascensores. Llevando al pequeño en un portabebé puedes seguir saliendo tranquilamente de paseo sin tener que hacer un gran despliegue.

Ninguno de estos ejemplos implica que se deba usar solamente una cosa u otra, si no que ambas son posibles y las podemos utilizar en la medida que nos convenga.

Los portabebés requieren una inversión mucho menor que un carrito último modelo con el diseño más moderno y funcional que a veces no cumple con la practicidad que te da algo tan sencillo como un fular. Quizá el truco está en la medida que la economía lo permita encontrar el equilibrio y poder tener de todo.

El otro día una mamá nos preguntaba ¿y cuanto tiempo puedo tenerle metido en un fular?. No existe un mínimo ni un máximo, tú y tu bebé sois quienes marcáis ese tiempo. En un fular, al igual que si lo tienes en brazos, puede que el bebé empiece a revolverse y a impulsarse hacia atrás, y si lo dejas en su manta de juegos o en el parque o incluso en su carrito se pasa un buen rato jugando a su aire. Está claro que es lo que necesitaba. Nos gustaría insistir que mientras va en un portabebé el niño adopta su postura natural llamada “de ranita”, de hecho, si os fijais al dejarlo boca arriba en la cuna o en el capazo sube hacia arriba las piernas, esto es un acto reflejo para mantener la curvatura de la espalda.

En nuestra tienda online de portabebés ergonómicos puedes encontrar una gran variedad de portabebés con distintos usos y precios para que elijas el que mejor encaja con tu familia.